¡Que vistosidad tiene el otoño! Cuando estamos en el ecuador de esta estación ya se perciben muy bien los efectos que nos deja: árboles multicolor, árboles deshojados, mantos marrones de hojas en el suelo. Y nada como tener un jardín donde lanzar hojas y tumbarse en ellas, y pisarlas y escuchar ese chasquido que tanto les gusta a los niños. Descubrir las primeras setas en el césped. Saborear los higos cogidos directamente de la higuera. Qué suerte poder vivenciar estos cambios de estación sin salir del colegio. Porque el otoño ha invadido nuestro jardín.






