Como no podía ser de otra manera, durante el mes de mayo trabajamos para acercar a los niños la figura de María.
María como madre, como protectora, como educadora,… una mujer llena de virtudes que como buenos hijos debemos querer imitar para parecernos a ella.
María sencilla, humilde, caritativa, bondadosa, trabajadora, alegre, fiel, fuerte, orante… un sinfín de virtudes que si las imitamos contribuiremos a hacer a nuestro alrededor un mundo mejor.
Todos estamos invitados a acudir a María. Ella nos ama, nos protege, nos ilumina y nos espera. El Corazón de María es grande y acogedor, y se deja ganar por el cariño de sus hijos.
Volvamos nuestros ojos de niños a María y vayamos con flores, que Madre nuestra es.






