Este año, como todos y a pesar de todo, los Reyes Magos han cumplido su promesa de visitarnos en el Centro.
¡Qué alegría verlos! Y también algún llanto. Pero ellos siempre generosos han dejado cositas para llevar a casa y con la promesa de que, si se portan bien, la noche del 5 de enero pasarán por cada casa para entregar lo que han pedido en las cartas.
Y para rematar la fiesta tuvimos una merienda muy especial. La panadería San Francisco nos regaló tres grandes roscos de reyes que se comieron con chocolate.
Muchas gracias de nuevo a Fernando, papá de Laura.























